jueves, 17 de agosto de 2017

Efesios 4 Unidad en el Espíritu

1. Yo pues, preso en el Señor, -Pablo es "un prisionero en el Señor". Era un prisionero a causa de su posición en Cristo.
…os ruego -Este verbo "rogar" es la misma palabra que encontramos en Romanos 12:1, cuando Pablo dijo "os ruego por las misericordias de Dios". No era un mandamiento del monte Sinaí, donde se entregó la ley con fuego y truenos; era el ruego delicado del que trata de persuadir con amor.
…que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, 
-O sea, que tenemos que vivir como es digno de la vocación o llamamiento que hemos recibido. Es un llamado a vivir en un nivel acorde con la posición que tenemos en Cristo. En Filipenses 1:27 Pablo dijo: "27Solamente os ruego que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que, sea que vaya a veros o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio". Y en Colosenses 1:10 escribió el apóstol: "10. Así podréis andar como es digno del Señor, agradándolo en todo, llevando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios". Además, Pablo señaló hacia su propia vida como un ejemplo del andar del cristiano, en Primera de Tesalonicenses 2:10, cuando dijo: "10. “Vosotros sois testigos, y Dios también, de cuán santa, justa e irreprochablemente nos comportamos con vosotros los creyentes".
2. con toda humildad -"con toda humildad", lo cual quiere decir, una mente que no es altiva. Usted sabe que Pablo practicaba lo que predicaba. Es lo opuesto al orgullo y al leer la historia del apóstol Pablo, usted encontrará que él actuó con humildad.
Historia -1
El contraste de actitudes lo encontramos en una historia que ya hemos mencionado en otra oportunidad. En cierta ocasión un joven estudiante de un seminario había sido enviado a predicar a una Iglesia conocida. Bien, él estaba muy orgulloso porque lo habían llamado a él para pronunciar un sermón en esa gran iglesia. Así es que, hacia allí se dirigió y debemos destacar que él nunca había tenido ninguna experiencia detrás del púlpito. Era un joven muy inteligente en su clase y en su estudio, pero cuando se puso de pie ante aquel grupo de gente experimentó algo que nunca había sentido antes, y fue el temor de hablar en público. Él se había olvidado de todo lo que tenía pensado decir, pues se había aprendido el mensaje mayormente de memoria. Así fue que, a tropezones, expresándose con gran dificultad pudo ocupar el tiempo establecido. Una anciana que se encontraba en la iglesia se le acercó al terminar la reunión y le dijo: "Joven, yo le estaba observando esta mañana y me gustaría decirle que si usted hubiera subido al púlpito en la forma en que se bajó de él, entonces habría bajado de él, de la forma en que subió". Él había subido al púlpito con mucho orgullo, pero había bajado de él con humildad.
Historia -2
Se cuenta una historia acerca de un grupo de personas que fue a visitar el hogar donde había vivido Beethoven en Alemania. El guía los estaba llevando por diferentes habitaciones y llegaron a una donde se encontraba el piano de Beethoven. Al finalizar su explicación, el guía le dijo al grupo de turistas que si había alguno entre ellos que quisiera sentarse al piano por un momento y tocar alguna obra podría hacerlo. Y todas las personas que allí se encontraban, literalmente se abalanzaron sobre el piano. Sólo un anciano se abstuvo de hacerlo. Después que todos hubieron tenido su oportunidad el guía le preguntó a este anciano: "¿No le gustaría a usted sentarse ante el piano y tocar un poco?" Y el anciano respondió: "Oh, no, no soy digno de hacerlo". Y el nombre de ese anciano era Paderewski, célebre pianista y probablemente el único hombre de aquel grupo que era digno de tocar el mismo piano que había pertenecido a Beethoven. Y él fue el único que no quiso hacerlo.

Con cuanta frecuencia muchos cristianos se lanzan a realizar actividades sin estar especialmente dotados para llevarlas a cabo. A veces decimos que no hay gente suficiente como para realizar trabajos y actividades de la iglesia. Pero hay otro extremo, cuando personas intentan hacer cosas para las cuales no tienen un don específico. Necesitamos que el Espíritu Santo controle esas situaciones, creando en nosotros una actitud de humildad.
La humildad es una especie de buque insignia de las virtudes cristianas. El apóstol Pablo, escribiendo a los Filipenses 2:3, dijo: "Nada hagáis por rivalidad o por vanagloria; antes bien, con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo". El Señor Jesucristo se caracterizó por su humildad. Recordemos que dijo, según Mateo 11:29: "Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí: que soy manso y humilde de corazón". Hay muchos creyentes en la actualidad que tienen orgullo por su raza, por su lugar de origen, por su posición y apariencia, y en realidad hasta están orgullosos de haber sido salvos por gracia. Necesitamos permitir, estimado oyente, que el Espíritu Santo nos controle para poder andar en humildad y mansedumbre.
…y mansedumbre,  -o sea de amabilidad y benignidad de carácter. Pero esa afabilidad no significa debilidad. Hubo dos personas de la Biblia que se destacaron por su mansedumbre. En el Antiguo Testamente fue Moisés, y en el Nuevo Testamento, el Señor Jesucristo. Cuando observamos a Moisés descendiendo del monte Sinaí y quebrando las tablas de piedra, y escuchando lo que le dijo a su hermano Aarón y a los israelitas, no calificaríamos su actitud de amabilidad y benignidad. Pero, Dios así la consideró. Y cuando el Señor Jesús se dirigió al templo y expulsó a todos los que estaban allí haciendo negocios ¿actuó con mansedumbre? Por supuesto que sí. Es que, en la práctica, el sistema del mundo opta por una definición de mansedumbre que la convierte en un sinónimo de debilidad. La Biblia describe a la mansedumbre como una disposición a cumplir la voluntad de Dios, no importa cuál sea el costo. La mansedumbre consiste en inclinarse ante la voluntad de Dios.
…soportándoos con paciencia -Es la capacidad para padecer o soportar algo sin alterarse, o la facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho y no lo hemos recibido. Es un fruto del Espíritu Santo, como podemos ver en Gálatas 5:22.
… los unos a los otros en amor -. Colosenses 3:13 completa esta idea diciendo: “Soportaos unos a otros y perdonaos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros". 1 Juan 4:7 “Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo el que ama es nacido de Dios y conoce a Dios. 8. El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.…  Romanos 12:10 (NVI) “Ámense los unos a los otros con amor fraternal, respetando y honrándose mutuamente.”
3. solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; 
- El Señor oró por esta unidad en Juan 17:21, diciendo: " para que todos sean uno; como tú, Padre, en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste". El Espíritu nos ha bautizado en un cuerpo. Recordemos que Pablo dijo en Primera de Corintios 12:13: " porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, tanto judíos como griegos, tanto esclavos como libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu". Ahora a los creyentes se les pide que conserven la unidad que el Espíritu ha logrado. Nosotros no podemos crear una unidad. Ni podemos forzarla. Sólo el Espíritu Santo crea la unidad. Pero nosotros debemos mantenerla. Todos los verdaderos creyentes en Cristo Jesús pertenecen a un cuerpo, y tendríamos que ser conscientes de que somos uno en Cristo.
4. un cuerpo, - No se trata de una congregación religiosa en particular, no es un cuerpo denominacional, se trata de la iglesia como un organismo vivo. Un solo cuerpo. Aquí se refiere al número total de creyentes, desde el día de Pentecostés hasta que Cristo recoja a Su iglesia. Este cuerpo también es llamado la iglesia invisible, pero esta denominación no es totalmente exacta. Porque los verdaderos creyentes están siempre visibles.
…como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; - Los creyentes han sido llamados en una misma esperanza de vuestra vocación. La iglesia ha sido llamada a un mismo destino, a la gloria de Dios: alumbrando los ojos de vuestro entendimiento,  para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado,  y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, Efesios 1:18.  Es Dios quien nos ha colocado en un mismo cuerpo (el cuerpo de Cristo, la iglesia) y el Espíritu Santo garantiza nuestro futuro glorioso.
Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. Romanos 5:5.
5. un Señor, -O sea, el Señor Jesucristo. Su señorío sobre los creyentes crea y convierte en realidad la unidad de la iglesia.
…una fe, -Se refiere el cuerpo de la verdad llamado en Hechos 2:42 la doctrina de los Apóstoles. Cuando ésta es negada, se producen divisiones. Tiene que haber una base, un fundamento para que se produzca la adhesión de los creyentes. Y esa base es la doctrina correcta.   La conducta siempre se sustenta sobre la doctrina. Si queremos tener buena conducta debemos primeramente tener buena doctrina.
Parte de la conducta que resulta de aceptar la sana doctrina tiene que ver con la unidad. El apóstol Pablo no exhorta a buscar la unidad, porque la unidad ya la tenemos. El apóstol Pablo exhorta a guardar con solicitud la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.
Lo que está diciendo Pablo es: Procuren mantener la unidad que proviene del Espíritu Santo, por medio de la paz que une a todos. Luego, Pablo menciona las áreas particulares de unidad: El cuerpo, el Espíritu, la esperanza, el Señor, la fe, el bautismo y Dios y Padre.
…un bautismo, -Todos creían lo mismo que a las grandes verdades de la religión; todos habían sido admitidos en la iglesia por un bautismo, con agua, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, como el signo de la regeneración. *Mathew Henry
6. un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. -Se refiere a la paternidad de Dios, en cuanto a los creyentes. Ya que sólo hay un Padre, Él no es el Padre de los que no son creyentes. El carácter de hijos se recibe sólo por medio de Cristo. La unidad de los creyentes produce una marcada diferencia entre los creyentes y los que no son creyentes. Él es el Padre de todos aquellos que le pertenecen, por haber sido regenerados.



domingo, 15 de enero de 2017

MIRADA AL MUNDO

Recuerdo mi vida antes de convertirme al cristianismo. Puedo decir que creía tener la capacidad para hacer que mi vida fuera feliz, al menos eso pensaba yo en ese tiempo. La verdad es que el concepto de la felicidad es muy amplio y estrecho a la vez. Cada persona puede tener una idea distinta de lo que significa la felicidad para sí mismo. Mi caso no era distinto al de otras personas, yo veía el materialismo y los logros como prioridad en la vida.
Ahora veo como las personas al día de hoy continúan siendo iguales, aferrándose a los mismos estilos de vida, y me decepciona pensar que a pesar de tanto conocimiento en distintas áreas de la vida, y tantas herramientas al alcance de las personas, no parezca que la raza humana haya evolucionado tanto. Claro que ha habido muchos adelantos en lo tocante a facilitar la vida en distintas áreas como la educación y otras. Pero por otro lado las ciencias y las humanidades han enrolado la humanidad en adoptar ideas en perjuicio a la existencia misma.
Si algo me ha quedado muy claro en la vida, es que necesitamos reglas para vivir ordenadamente y que la disciplina y perseverancia con que las pongamos en marcha determinará el éxito que tengamos. Sabemos que hay factores como la salud y otros que pueden echar por tierra muchos proyectos que nos hayamos propuesto, pero quiero analizarlo dentro las posibilidades de cada uno. Entre los factores visibles del comportamiento humano podemos destacar un crecimiento en las estadísticas relacionadas al crimen, suicidio, aborto, trata humana, prostitución y otras.
Y nos preguntamos cómo es posible que en una sociedad moderna del siglo xxi esté sucediendo eso. El sistema político social de las principales ciudades modernas se tambalea, los gobiernos han fracasado en superar los problemas sociales y económicos que tienen ante sí. Tomemos algunos ejemplos que han propiciado según mi opinión a que la humanidad se haga sumido en un crecimiento de los problemas más destructivos del siglo xxi y que no parece tener solución en un futuro inmediato.
El individualismo, donde cada quien quiere vivir su propia vida sin que los demás se inmiscuyan en ella. Ese comportamiento ha provocado una fractura en lo que respecta a la familia como institución de Dios para el buen funcionamiento de la raza humana. Los movimientos mundiales de comportamiento como lo son the new age  (la nueva era), the atheist (los ateos), entre otros, se han convertido en un cauce para el nuevo pensamiento dando paso a una era distinta en cuanto a comportamiento se refiere.
Pero que tan dañino puede ser para los que se sumergen en este tipo de pensamiento. Las personas que están siendo arrastradas por esto son en su mayoría los llamados millenials (29-42 años apx.). Ellos son del pensamiento que se merecen la felicidad y lo tratan de conseguir a cualquier precio. Quieren cambiar cualquier sistema que no se ajuste a su necesidad particular. Odian todo comportamiento que les imponga obligaciones y responsabilidades. Recurren a experimentar con todo comportamiento en la búsqueda de placer y felicidad, aunque sea de forma breve y temporal.
Como vemos, en ese tipo de comportamiento se ha perdido un sinnúmero de reglas y valores que han sido la base que sostiene la humanidad en sana convivencia en el orden que fue establecido desde el principio de la creación. Si bien es cierto que la humanidad siempre ha evolucionado en cuanto a las modas y otros estilos de vida llamándolos modernismo, nunca antes en la historia estos cambios habían tocado tan de cerca la fortaleza familiar. ¿Podrá revertirse el daño que esto ha causado a la institución más antigua en la tierra (la familia)? ¿Estoy yo contribuyendo al deterioro, o estoy construyendo y edificando unas bases sólidas en mi familia?

Cuando buscamos respuestas a las distintas acciones a nuestro alrededor a veces terminamos un poco confundidos, sin respuestas y con gran desaliento en nuestra visión de futuro. Si queremos un cambio no podemos mirar hacia el lado, hacia atrás, debemos mirarnos y tomar la firme decisión de comenzar por nosotros mismos y a veces solos. ¿Qué voy a hacer por mis hijos, nietos, hermanos, amigos, vecinos, desconocidos etc.? Yo francamente sé que a veces no sabemos por dónde comenzar. Yo comenzaré por afirmar mis convicciones de fe en Dios y seguir trabajando con mi familia y otros, pidiendo fuerzas a Dios y clamando en oración por los demás.